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Feb 10

iTunes Match: recaudar beneficios para el autor sin perjudicar al cliente

Presentación iTunes Match

Apple demuestra, una vez más, que tienen la capacidad de reinventar sistemas, productos, modelos de negocio y cualquier cosa que se propongan. Y tras el reciente cierre de Megaupload por parte del F.B.I y con la alargada sombra de la ley SOPA planeando sobre la red de redes, en Apple han sabido darle un giro de 180 grados al desgastado y obsoleto sistema de negocio de la música. Y es que, si Kim Schmitz fué capaz de hacer fortuna, proponiéndoselo o no, a partir de los contenidos descargados “ilegalmente” por millones de usuarios, y las discográficas no hacen más que anunciar descensos en las ventas de discos, ¿no será el momento de cambiar el modelo de negocio tradicional basado en la venta de discos por uno más actual basado en la oferta de servicios que permitan disfrutar de la música gratuitamente?

Pues parece que en Cupertino ya se habían percatado de ello hace algún tiempo, y tres meses después del lanzamiento de iTunes MatchiTunes Match se empiezan a ver los resultados. Este servicio escanea nuestra librería de canciones, sube a la nube aquellas que no tienen y nos sustituyen aquellas que sí por versiones de mayor calidad, sincronizando también la librería con todos nuestros dispositivos iOS. De manera que, por 24,99€ al año, se legaliza la más que posible situación “irregular” de la mayoría de las colecciones musicales mejorando su calidad por el camino. Y en el proceso NO se analiza el origen de esta colección, es totalmente independiente de si procede de una descarga legal o ilegal o un CD original o grabado.

Este sistema provoca un cambio, ya que independientemente de que la música sea obtenida de manera legal o no, las colecciones privadas se convierten en beneficios inesperados en concepto de derechos de autor. Por ejemplo Jeff Price, CEO del servicio de distribución de música online TuneCore, destaca que su compañía ha recibido 10.000 dólares por derechos de autor en los meses que el sistema lleva en marcha, dinero que califica como “mágico”. Es evidente que el sistema funciona.

También diremos que iTunes Match ha generado críticas por algunos fallos o detalles que no han gustado, como por ejemplo el reemplazo de canciones con letras explícitas por sus versiones censuradas o los errores iniciales que generaba el servicio. Pero pese a ello, Apple ha ido más allá y ha marcado un camino a seguir, no sólo por el sector musical, sino también por otros ámbitos del arte como el cine, libros, series y programas de televisión.

De todo esto podemos sacar algunas conclusiones. Lo que está marcando la evolución del mercado unido a lo que permiten las nuevas tecnologías, hace que la manera en que se obtienen beneficios a partir de los derechos de autor deba cambiar. Y de la apuesta o concepto que Apple propone con iTunes Match y el modelo, ahora herido de muerte, que proponía Kim Schmitz con Megaupload,  se puede extrapolar que éstos beneficios ya no deben recaer en el cliente, que al fin y al cabo es quien da la fama a los artistas de toda especialidad y les hace ser quien son y tener lo que tienen. Los beneficios deberían haber empezado a buscarse desde hace tiempo por medio del pago de un servicio que permita a ese cliente disfutar del arte. Servicios que podrían ser desde la oferta de sincronización y streaming de nuestras colecciones, hasta conciertos en vivo o en streaming, que dicho sea de paso, siguen llenando estadios y auditorios. O en vez de recaudar por ofrecer servicios, facilitar la descarga directa obteniendo los beneficios de la publicidad que se coloque en la web.

¿Sabrán reaccionar la industria discográfica, cinematográfica, televisiva y editoriales a tiempo o seguirán intentando salvar un modelo que está condenado a desaparecer?