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Feb 23

Task Killers, ¿qué necesito saber?

Una de las preguntas que nos habéis hecho llegar y que nos ha parecido de interés para todos nuestros lectores es si los task killers, o “mata procesos”, son realmente útiles en Android y cuáles son los mejores.

En primer lugar, para los que quizás no conozcáis qué es un task killer, lo explicaremos. Éste tipo de app se encarga de forzar la finalización de procesos en tu smartphone o tablet. Una de las utilidades de esto suele ser liberar la memoria RAM del dispositivo de los procesos que se han quedado abiertos pero en segundo plano para, teóricamente, mejorar el rendimiento y velocidad del dispositivo. Pero decimos lo de “teóricamente” porque aunque estamos acostumbrados a que Windows gestione la memoria RAM de ésta manera, Android tiene otra filosofía para tratar la RAM.

Rendimiento Android

En Windows el administrador de tareas es una herramienta imprescindible, sobretodo cuando algún programa o proceso de bloquea o cuando queremos liberar espacio en la RAM eliminando algunos procesos poco importantes o innecesarios en ese momento. Pero los desarrolladores de Android no han basado su gestión en intentar mantener el máximo de memoria libre, sino al revés, en tenerla ocupada al máximo y así aprovecharla todo el tiempo. ¿Porqué éste método? Por que se basan en que la memoria sin usar es memoria desperdiciada, y los recursos del dispositivo no se pueden desperdiciar. Es por ello que Android siempre abrirá suficientes procesos como para mantener nuestra RAM casi llena, dejando solo un pequeño espacio de “maniobra”. De esta manera cuando queramos abrir una aplicación el tiempo de carga será mucho menor y no se perderán los datos que tengamos en uso en una aplicación, como por ejemplo la web en la que estamos navegando o la sesión abierta de WhatsApp. ¿Y qué pasa cuando abro otra aplicación y solo queda libre el espacio de maniobra? Android cierra automáticamente aquellas aplicaciones que lleven más tiempo inactivas. Sin embargo, aunque cierre aplicaciones, lo que nunca cerrará serán los procesos en segundo plano para la sincronización del correo, las notificaciones, la alarma…

Es por esto que la mayoría de task killers en Andoid cierran aplicaciones momentáneamente, pero poco después podemos comprobar como éstas mismas u otras vuelven a estar abiertas.

Ventajas de los Task Killer

En algunos casos pueden ser útiles, sobretodo con aplicaciones que son muy nuevas o están en fase beta y no tienen bien optimizado el uso de la memoria o la batería. En ese caso, a parte de avisar al desarrollador para que pueda corregirlo, puede hacerse imprescindible matar el proceso de la app después de usarla, utilizando para ello aplicaciones como Whatchdog que nos avisa de las apps que usan más recursos de los que deberían.

Otro momento en que nos puede ser de utilidad es si una app se bloquea. En ese caso, Android probablemente nos pregunte si queremos cerrarla, pero en algunas ocasiones podría no hacerlo. Es entonces cuando tener un task killer cobra sentido ya que, aunque esto mismo se puede forzar desde Android en Ajustes>Programas>”Aplicación”>Forzar Detención, con una app específica tendremos mas opciones y será más accesible.

Desventajas de los Task Killer

El principal inconveniente de utilizar estas apps es que, si no dejamos títere con cabeza y vaciamos la RAM, Android la volverá a llenar para recuperar su estado normal para el que fue diseñado y optimizado. Y en este proceso se produce un consumo de batería bastante elevado que no es muy recomendable, dada la autonomía de la mayoría de dispositivos.

Por otro lado, los task killers no son tan cuidadosos como Android a la hora de hacer su trabajo, y no solo cerrarán aplicaciones en segundo plano, sino que en muchas ocasiones cerrarán procesos del sistema como la sincronización de correos o la alarma. Y suele ser desagradable encontrarse con que nos hemos despertado a las 10 de la mañana en vez de a las 8 porque un task killer hizo volar la programación de la alarma.

Android Task Killer

En conclusión, podemos decir que aunque en casos puntuales puede ser útil matar procesos y apps en segundo plano, en Android resulta contraproducente, más aún si lo hacemos alegremente o a lo loco. Así que lo que funciona bien más vale dejarlo como está. En cualquier caso, si queréis o necesitáis usar alguno, Watchdog, Advanced Task Manager y el que lleva integrado la app Battery Doctor Saver, son los mejores y más completos.